EN 1942, DISPUESTOS a poner a prueba las defensas alemanas en Europa, los aliados planearon una incursión contra el puerto francés de Dieppe: 6.000 soldados, en su mayoría canadienses, debían tomar el puerto y mantenerlo durante un tiempo breve (dos mareas), para luego destruirlo y volver a Gran Bretaña. Pero el 19 de agosto, el día del asalto, el intenso fuego enemigo confinó a los asaltantes en la playa, sus tanques quedaron varados sobre los guijarros de la orilla y la RAF se encontró inmersa en combates contra la Luftwaffe, a la que creía debilitada. La operación se saldó con 3.642 bajas, pero los aliados extrajeron una valiosa lección: no se debía tomar al asalto desde el mar un puerto bien defendido.…
