“Estar en sintonía” es más que una simple expresión cuando de enamorados se trata. Este estudio, quizá el más romántico de los últimos tiempos, demostró que la conexión entre dos “tortolitos” puede literalmente llegar al corazón.
■ Para llegar a esta conclusión, los investigadores sentaron a cada miembro de 32 parejas frente a su media naranja, a un metro de distancia. La consigna: mantener silencio y relajarse.
■ Mediante maquinarias especiales, se les midió la presión, los latidos del corazón y el ritmo de la respiración, y, sorprendentemente, descubrieron que el latido cardiaco de cada par de enamorados y su ritmo de inspiración y espiración del aire se producían al unísono.
■ Por el contrario, esto no sucedía si se los sentaba frente a otra persona.
■ Asimismo, detectaron que…