Como un continente en miniatura, Gran Canaria cuenta con la ciudad más grande y cosmopolita del archipiélago, un amplio collar de playas, tanto para familias como para amantes del surf, aldeas que parecen incrustadas en el paisaje, donde el tiempo fluye con calma, y montañas que invitan a hacer senderismo.
El gigantesco flan rocoso de Gran Canaria emerge del océano Atlántico desde un litoral casi circular hasta la cúspide del Morro de la Agujereada, a 1.956 m de altura, surcado por barrancos con desniveles vertiginosos. Los vientos alisios, cargados de humedad, riegan la fachada noreste, cubierta de verdor, mientras la cara opuesta permanece seca y cálida, con las dunas de Maspalomas recordando el Sáhara cercano. La isla, de poco más de 45 km de diámetro y 1.560 km2 de superficie,…