Explora destinos exóticos, conecta con culturas fascinantes, descubre las mejores rutas y su oferta gastronómica a través de reportajes y fotografías .
Las ciudades son un destino tentador, pues suelen atesorar las mayores creaciones del espíritu humano. En ellas viven ade más nuestros congéneres, solo por eso ya merecen ser objeto de interés. Los espectáculos de la naturaleza se disfrutan gratis, no así los de la urbe, fruto de la actividad humana. Las ciudades ofrecen todo tipo de bienes a base de consumir recursos y generar residuos. Pero la sensibilidad hacia estas cuestiones crece: se regula el tráfico y se controlan sus emisiones, aumenta la superficie de parques o huertos urbanos, peatones y bicicletas reconquistan las calzadas… Existe de todos modos un abismo entre ciudades como las escandinavas y algunas metrópolis de África o Asia donde la población habita en entornos muy contaminados. Reconforta comprobar que, aunque las ciudades tiendan a parecerse…
En la capital italiana, la historia y el arte se revelan en cada esquina, en cada plaza y avenida, como un hermoso lienzo que despliega las maravillas creadas a lo largo de casi tres mil años de civilización. Estos tres itinerarios descubren los enclaves esenciales. El apelativo de Ciudad Eterna, que apareció por primera vez en un texto del poeta Albio Tibulo en el siglo I a.C., cobra sentido nada más pisar los sampietrini, el típico –aunque incómodo– pavimento adoquinado con piedras de los montes Albanos y del Viterbo, que lleva ya seis siglos cubriendo las calles de Roma. La eternidad en Roma no es una simple anécdota. Está presente a cada paso, incluso en los árboles que adornan las calles y los rebosantes jardines, ofreciendo resguardo del sol en…
En la Roma antigua, cuando generales y emperadores volvían victoriosos de una guerra o batalla les esperaba el triunfo, el mayor honor militar para celebrar sus éxitos. La ceremonia consistía en un desfile que empezaba en el Campo Marcio, entraba por el arco triunfal y cruzaba el Circo Máximo hasta el Templo de Júpiter Capitolino, situado en el Campidoglio. Siguiendo las huellas de las marchas triunfales, recorremos la Vía de los Foros Imperiales. A la izquierda se ven los vestigios del Foro de Trajano, edificado en el siglo II gracias al botín recaudado en las campañas que acabaron con la conquista de Dacia. En la imponente Columna de Trajano, de casi 30 m de alto, que también hace de mausoleo, están esculpidas las hazañas bélicas del emperador. Al Foro de…
La bulliciosa plaza Venecia, ejemplo del intenso tráfico de Roma, separa la Via de los Foros Imperiales de la Via del Corso, la calle comercial por antonomasia. En uno de los lados de este cruce se encuentra el Palazzo Venezia, un edificio del siglo XV que durante la época fascista alojó la sede del Jefe del Gobierno. Desde su balcón, Mussolini se dirigía al pueblo con discursos encendidos, cargados de énfasis. Sin embargo, el edificio más imponente de la plaza Venecia es el Vittoriano, más conocido como Altar de la Patria. De 1925, es un homenaje a Víctor Manuel II (unificador de Italia que fue coronado rey en 1861), así como a los valores fundacionales de unidad y libertad. El solemne monumento despierta asombro con su enorme escalinata, convertida por…
El corazón de la Roma del siglo XIX es la Piazza di Spagna, cuyo nombre se debe a que el barroco Palazzo Monaldeschi es la sede de la embajada española ante la Santa Sede desde 1622, la representación diplomática más antigua del mundo. Este y el resto de edificios de color ocre son el acogedor marco de la fuente de la Barcaccia, obra del siglo XVII de Pietro y Gian Lorenzo Bernini. El otro elemento característico de la plaza de España romana es la monumental escalinata de la Trinità dei Monti, realizada entre 1723 y 1726 bajo el mandato del papa Inocencio XIII. Este enclave extraordinario ha sido escenario de pasarelas de alta costura y de películas internacionales, como Vacaciones en Roma con Audrey Hepburn y Gregory Peck, uno de…
Modesta en hechuras urbanas, pero fabulosa en palacios y en oferta artística. Las múltiples capas culturales de Viena la confirman como una de las capitales europeas más estimulantes. Y aunque el legado imperial de los Habsburgo lo impregne todo, el visitante se siente enseguida a gusto paseando por sus calles y jardines. La capital austriaca no apabulla sino que anima a perderse por pasajes medio escondidos, a probar tartas con pedigrí, a saciarse de pintura universal o a degustar vinos 100% vieneses mientras se contempla la luz del atardecer cayendo sobre el Danubio. El secreto de esta amabilidad urbana es un trazado de calles amplias, fáciles de recorrer a pie y en transporte público. A vista de dron se diría que se trata de un ordenado conjunto de edificios señoriales…