Miles de mujeres acuden a la facultad de letras de Rabat con el propósito de hacer el examen para convertirse en notarias de derecho musulmán (adul), una primicia en Marruecos y una iniciativa rara en el mundo musulmán. Los aduls se encuentran autorizados a redactar actos legales, como los que competen al matrimonio o a la herencia, por ejemplo. Las marroquíes pueden ejercer casi todo tipo de profesiones jurídicas desde hace tiempo, excepto la de notario, debido a que el Islam considera que el testimonio de la mujer vale la mitad que el de un hombre, y el trabajo de un notario reside, precisamente, en validar y fungir como testigo legal de diversos actos. Sin embargo, al igual que en muchos otros países, la interpretación de los textos se moderniza,…