Tengo muchos coches de rally favoritos, pero el que sobresale por encima de todos ellos es el 037. Era como un coche de fórmula 1 hecho para correr en carretera. Esta frase es un pensamiento del mismísimo Markku Alén sobre el 037 tras conducir por primera vez uno en el Costa Esmeralda de 1982. Realmente si nos paramos a pensar otra vez, tal y como hemos dicho anteriormente el 037 no era un coche a la última, ya que en la parrilla del Grupo B había coches tecnológicamente más avanzados (en teoría) que éste, pero jugaba una baza importantísima a la hora de afrontar los tramos de rally: agilidad, ligereza y resistencia. Aunque es cierto que la resistencia se fue consiguiendo con el tiempo, como suele ser lo normal en…
