Como dice el propio Jared, “los coches han sido creados para viajar, explorar, descubrir y llevarnos a diferentes lugares” Pero lo cierto es que todas las exposiciones de automóviles, con excepción de algunas concentraciones, siempre se realizan en interiores, en espacio cerrados. ¿Qué pasaría si hubiera una exhibición de automóviles en un museo que, por primera vez, colocara los vehículos frente a un horizonte infinito? ¿Qué transmitiría esa experiencia si los automóviles, esas mismas máquinas que representan la libertad personal, se instalaran en plena naturaleza? Ésa es la idea de Jared Zaugg, mostrar vehículos icónicos de una forma distinta, con el único entorno de la naturaleza más auténtica, en un paisaje casi infinito. Su elección es la región de Canyonlands en Utah, Estados Unidos, uno de los diez destinos más…
