• FRACCIONE su alimentación en seis ingestas diarias de volumen reducido.
• REALICE cada comida en un ambiente tranquilo; por ejemplo, evite los almuerzos donde se discuta de trabajo.
• MASTIQUE mucho cada bocado antes de tragar.
• SUPRIMA el café concentrado, los cafés expresos, el té muy cargado, la malta y el excesivo mate en bombilla, sobre todo si cambia a menudo la yerba. Conviene optar por tisanas de hierbas (la manzanilla y la menta son excelentes) o por las infusiones suaves de yerba mate.
• OPTE. Si toma leche, elija la variedad deslactosada y también conviene alternar su consumo con leche cultivada, leche Bio o yogur -todos descremados; asegurése de que no tengan agregado de azúcar-. Estos productos se digieren con más facilidad.
• SUSPENDA las ensaladas crudas,…
