Cuando una persona está en problemas, lo habitual es que eso le ocupe toda su energía. En cambio, con la práctica de la meditación, puede concentrarse en la resolución del conflicto. Permite encontrar respuestas que, muchas veces, están dentro de uno.
Hacia este horizonte, que integra lo mental, corporal, psicológico y espiritual, sin prejuicio de creer que se trata de algo místico, se dirigen hombres y mujeres de entre 30 y 50 años. Pero lo novedoso, es que lentamente la franja se va a ampliando y hoy también abarca cada vez más a los jóvenes de entre 14 y 20 años.
Lo cierto es muchos buscan aprender estas técnicas porque atraviesan situaciones traumáticas o bien han sido enviados por profesionales de la salud, ya que tienen problemas que no pueden…
