Una noche de luna creciente, dibuje con la espina de una rosa el símbolo de esa fase sobre una vela de cera de miel.
Luego, encienda la vela y mire atentamente la llama, concentrándose en su deseo. Cuando el deseo esté claro en su pensamiento, recite:
“Oh, Luna, amable señora de la noche, madre del amor y luz de la oscuridad, concédeme mi deseo, cumple mi sueño y te honraré por siempre”.
A continuación, apague la llama de la vela con un fuerte soplido, cierre los ojos y trate de mantener la luz de la llama en su memoria durante unos segundos.
Vuelva a realizar este ritual cuando la luna entre en la misma fase.…
