Resulta interesante tener un reloj de pared en casa, no solo para saber las horas sino también para reflexionar un poco. Sin el péndulo el reloj no funciona, el movimiento del péndulo es profundamente significativo. En los antiguos tiempos el Dogma de la Evolución no existía, entonces, los sabios entendían que los procesos históricos se desenvolvían siempre de acuerdo con la Ley del Péndulo.
Todo fluye y refluye, sube y baja, crece y decrece, va y viene de acuerdo con esta Ley Maravillosa.
Nada tiene de extraño que todo oscile, que todo esté sometido al vaivén del tiempo, que todo evolucione e involucione.
En un extremo del péndulo esta la alegría, en el otro el dolor; todas nuestras emociones, pensamientos, anhelos, deseos, oscilan de acuerdo con la Ley de Péndulo.…
