He estado aquí antes. El aislamiento, la fatiga, el multitasking, el miedo a lo desconocido, la lucha por mantenerse sana (incluso mentalmente), saltarse las comidas y las duchas, las lágrimas por la falta de sueño seguidas por episodios de ansiedad, creer que fallas a cada momento, todos preguntan por el bebé y nadie por la mamá. Sí, ya he estado aquí antes, la cuarentena del Covid-19 se parece mucho al posparto. Las semanas de autoaislamiento –completamente sola–, con mi niño de año y medio, son fiel recuerdo de cuando nos conocimos por primera vez. Y seguimos de nuevo. La niñera se fue para estar con los suyos, mi novio está atrapado en las fronteras cerradas de Tanzania tras completar una misión de Médicos Sin Fronteras; mientras, nuestras familias pasan la…