“UNA EDICIÓN QUE HABLA DE VALORARNOS DESDE LA MÁS PROFUNDA ACEPTACIÓN, COMO SI EL CUERPO QUE HABITAMOS FUERA DE LA PERSONA QUE MÁS AMAMOS”.
Por ahí leí que las mujeres queremos que no se nos note. Que no se nos note la celulitis, la panza, las estrías, las arrugas, lo gordo, lo flaco, las canas, la menstruación, los vellos, las hormonas, la edad, lo gritonas, lo lloronas, lo cansadas, las inseguridades y hasta a veces, ni los sueños. ¿En verdad queremos eso? ¿Sin notarnos hasta la invisibilidad a cambio de encajar? Quiero notarme y celebrar que –con el cambio de década– llego plena a mis 40. Festejar que mis piernas han bailado amaneceres, que mi vientre se ha partido por risas como por contracciones, que mis ojos han llorado lo…