Para contestar a esta pregunta, primero vamos a hacer una reflexión. Piensa en un producto que consumas habitualmente (chocolate, café, galletas, helado, refresco…). Si no tuviesen packaging, ¿cómo lo cogerías de la estantería del supermercado?, ¿cómo lo llevarías a casa? Necesitas algo que lo contenga ¿no?¿O cómo lo distinguirías de otros, cómo lo reconocerías, cómo lo diferenciarías?
O sea, en origen el packaging cumplía una función puramente de protección, y también de transporte y distribución, es lógico. Pero con la industrialización llegaron nuevas necesidades, entran en juego más productores (marcas) y nuevos sistemas de distribución que posibilitan la compra de los productos (supermercados). Y es aquí, donde pasa a tener una vital importancia el packaging, con una función de comunicación.
El packaging pasa a ser una herramienta de venta, es…
