Una chica en sus treinta, guapa, moderna y sonriente baila mientras se come un yogur bajo en calorías. Está en lo que parece su casa. O en un parque, o en la calle, o sobre un fondo plano, da igual. El caso es que no está ni en un entorno profesional, ni deportivo, ni educativo, porque cuando un anuncio se sitúa en esos entornos, quienes aparecen suelen ser hombres. Y, probablemente, si a la chica del yogur se le uniera su novio, él se convertiría en el protagonista del spot, porque si bien la mayoría de los personajes que aparecen en publicidad son mujeres, los protagonistas son más veces masculinos.
Estos son algunos de los datos arrojados por un estudio hecho en 2018 por la agencia Sra. Rushmore (agencia, por…
