La víspera de la celebración del prestigioso Concurso de Elegancia de Pebble Beach en California, EEUU, donde se reunen algunos de los vehículos clásicos más caros y exclusivos del mundo, tiene lugar a pocos kilómetros el Concours d’Lemons. Aquí se premia algo mucho más divertido; el mal gusto, las peores restauraciones y los coches más feos del planeta. De hecho, tal y como dice el reglamento de la propia organización, los jurados admiten todo tipo de sobornos, especialmente con comida y bebida. El ‘Worst of Show’ de esta edición, es decir, lo peor del espectáculo, fue esta pésima réplica de un Ferrari Enzo.…
