La anterior generación del Serie 8 se presentaba en el Salón del Automóvil de Frankfurt de 1989. Se trataba de un gran turismo con un diseño espectacular que hoy sigue impactando, obra de Klaus Kapitza. En el mismo evento en el que debutó, se cerraron nada más y nada menos que 5.000 pedidos, un elevado porcentaje de las ventas totales, algo más de 30.000 en los 10 años en los que se comercializó hasta el cese de su producción en 1999. Su diseño y sus prestaciones fueron sus principales atractivos. El frontal recordaba al mítico M1, pero los faros retráctiles rectangulares fueron únicos, con unos ‘riñones’ especialmente pequeños, como se estilaba por aquel entonces en los BMW más deportivos.
Ahora, dos décadas después, su ‘heredero’ sigue siendo igual de llamativo,…
