Nepal, un país pequeño en tamaño pero inmenso en significado, se encuentra enclavado en la majestuosidad del Himalaya. Enclavado entre la India y China, con el Tíbet como referencia cultural y espiritual constante, Nepal es un país de contrastes. Durante décadas, ha sido la base de operaciones para expediciones que sueñan con conquistar el Everest y otras cumbres imponentes. Sin embargo, reducir Nepal a la epopeya del alpinismo sería pasar por alto la riqueza profunda que se revela en su vida cotidiana, sus templos y su gente.
El valle de Katmandú concentra gran parte de la actividad turística y cultural. La capital, junto a las antiguas ciudades reales de Patan y Bhaktapur, forma un triángulo histórico de valor excepcional. Aquí, plazas, palacios y templos narran siglos de historia Newar, una…