• Hay que recurrir a la incorporación de nutrientes en su “envase natural”, es decir, con los alimentos; sin embargo, si una persona tiene tendencia a la anemia por deficiencia de hierro y no consume carnes de ningún tipo, el panorama se complica.
• En estos casos, habrá que evaluar la indicación de hierro en forma medicamentosa a través de un suplemento aunque éste, en muchos casos, no es bien tolerado y, además, tampoco es conveniente ingerirlo por lapsos prolongados.
• Por otra parte, no está de más recordar la existencia de la interacción medicamento-nutriente, que puede interferir en la absorción de hierro: es el caso de los AINE (antiinflamatorios no esteroideos), como la indometacina o indocina, indicadas para procesos inflamatorios y dolorosos como la artritis o gota, como así…