En octubre de 1986, casi cincuenta años después de que el pubelo zaragozano de Belchite quedase reducido a un puñado de ruinas como consecuencia de la Guerra Civil española, un equipo radiofónico del programa IV Dimensión, que entonces emitía Radio Heraldo, llegó al lugar con la intención de realizar un trabajo muy peculiar. Capitaneado por Carlos Bogdanich, el grupo se desplazó hasta el antiguo pueblo de Belchite –que aún conserva intactas las huellas de los bombardeos y se conoce como Belchite Viejo- para efectuar varias pruebas psicofónicas.
Bogdanich, contrariamente a lo que habían hecho muchos historiadores de la Guerra Civil, no pretendía hablar con los supervivientes de la contienda, sino comprobar si algún “eco” de aquellos cruentos enfrentamientos podía recogerse aún con sus sofisticados equipos de grabación. Desde hacía años,…
