El camino ha sido largo y disperso, pero Carla Bugarín (39) siempre se mantuvo bajo un mismo norte: la moda. “Es mi refugio” dice, recordando aquellos días adolescentes en los que, con 14 años, se escapaba del colegio para ir a ver ropa vintage en la legendaria galería 5ta Avenida de Buenos Aires. Aunque más tarde estudió publicidad, trabajó como estilista desde los 21 años como pasatiempo. “Styling siempre hice”, aclara. “Pero primero en mí, después en el resto, los clientes”. Su ecléctico sello personal y gran olfato para descubrir prendas originales comenzaron a llamar la atención, y terminaron por consolidarse cuando, en 2007, instaló su primera tienda física. “Arranqué sin inversión”, explica Bugarín. “Diseñadores independientes me dejaban su ropa, yo la vendía y les pagaba. Ahí se me fueron…
