Durante la Conferencia Mundial de la Mujer realizada en México (1975), se visibilizó por primera vez las condiciones de discriminación, opresión, subordinación y segregación a que eran sometidas miles de mujeres en el planeta, además de poner en evidencia la necesidad y la exigencia moral y económica de sumarlas a los procesos de desarrollo de los países y a su participación plena en procesos democráticos. Varios años antes, la escritora Simone de Beauvoir ya había hablado de “El Segundo Sexo”, advirtiendo que la noción de género tenía más bien un carácter sociocultural. Su aporte fue situar la reflexión sobre el cuerpo en el centro del feminismo: si toda existencia humana, decía, es definida por su situación, la corporalidad de la mujer y los significados sociales que se le atribuyen condicionan…