Imaginate que ponés a tu bebé frente al mar, donde no puede ver el fin y le decís que ese es el espacio que debe recorrer. Seguramente sentirá miedo, mucho, porque es infinito. En cambio, si lo ubicás frente a un pequeño lago en el que ve el principio y el fin, y le decís que ese es el camino que debe seguir, se sentirá capaz y decidido a hacerlo. Ese es el valor de los límites en la educación de tus hijos.
■ Para los chicos, es importante aprender qué se siente y cómo se vive con un ‘no’ como respuesta, tanto para su desarrollo emocional como cerebral. Está demostrado que cuando los pequeños se enfrentan a una negativa, generan en su cerebro sustancias que les hacen posible enfrentar…
