1. Tratá a tu hijo con el mismo respeto con que a vos te gustaría que te trataran
Si no lo has oído nunca como consejo seguro que lo has oído como mandamiento de la iglesia: no hagas a nadie lo que no quieras que te hagan a vos, o amá a tu prójimo como a vos mismo. Es una manera de decir que a tu hijo debés tratarlo con el mismo respeto con el que tratás a cualquier adulto, y con el mismo respeto con el que te gustaría que te trataran, tanto ahora como cuando eras niño.
2. Comunicate con él para explicarle lo que vas a hacer
Y no solo porque cuanto más le hables antes hablará él, sino sobre todo porque una buena relación se basa…
