Podemos ayudarlo a desarrollarla si cuando vemos que el bebé presta atención a algo, también lo hacemos y le decimos algo al respecto. Por ejemplo: «¿Te gusta ese perrito, eh?», «¡Nunca habías visto la playa!», «¿Viste qué grande es?».
• Cumplido el primer semestre, el bebé ya se sienta y eso le permite acceder mejor a los objetos.
• Para él, una buena manera de conocer los objetos y de calmar sus necesidades de exploración es llevárselos a la boca. Siempre debemos asegurarnos de que estén limpios y no sean peligrosos.
• A esta edad adoran las novedades, y lo bueno es que casi todos los objetos que tienen a mano son novedad para ellos. Por eso es tan importante estar atentos y no dejar a su alcance objetos potencialmente…
