Casi todos los programas de inteligencia artificial, cuando pasan los años, muestran señales de deterioro cognitivo. Se hacen viejos. Un equipo de neurólogos de Jerusalén ha sometido a ChatGPT y a sus primos hermanos (otras inteligencias igualmente artificiales) a los mismos test a los que se somete a las personas mayores. Ya sabes, esas pruebas que te obligan a adivinar la imagen que viene después de una secuencia, a repetir ristras de números, a completar frases sencillas... Tarde o temprano todos pasaremos por ellas y habrá que enfrentarse a la realidad de que, con el tiempo, nos va costando más recordar qué venía después de “a, ante, bajo, cabe, con...”. Llegado ese momento, si es que no ha llegado ya, podremos hacerlo con la tranquilidad de que a los robots…
