Su proceso de fermentación se produce en la zona superior del líquido durante varios días (suele durar unos tres o cuatro días, aunque muchos productores dejan fermentar la cerveza hasta dos semanas) antes de descender al fondo, a una temperatura de entre 15 y 25 grados. Gracias a este tipo de fermentación el sabor de las cervezas Ale presentan un complejo carácter, con aromas afrutados y gran variedad de tonos (pudiendo ir de tonalidades pálidas a más oscuras) y sabores.
Dentro de las cervezas Ale podemos diferenciar en función de su procedencia:
CERVEZAS DE ESTILO BRITÁNICO:
Mild
Mild significa suave o ligero en inglés, y hace referencia al carácter suave y poco amargo de este tipo de cervezas. Su contenido en alcohol es moderado (entre 3% y 4%). Son ligeras…
