1. LAVAR Y CORTAR
La mayoría de las personas preparan los vegetales lavándolos primero y, después, cortándolos en cubitos o rodajas. Pero si le das la vuelta a esto, verás que se obtienen dobles beneficios. Si cortas primero antes de lavar, se limpiarán las partes internas del vegetal, a menudo sucias, y al mismo tiempo las externas, todo de una vez. Hay algunas verduras, como los puerros, que llevan más tiempo de lavado. Cortándolos antes, solo necesitarás pasarlos una vez por agua. Y, además, es un proceso más ecológico.
2. ELIGE UN RECIPIENTE POCO PROFUNDO
Heredamos el puchero de nuestras abuelas, y la idea de hervir las verdudas en olla con abundante agua. Sin embargo, la manera de cocer las verduras ha cambiado muchísimo, con mejores resultados. Lo más importante…
