Y de repente nos encontramos con este pequeño hotel fascinante, Maison Brummell, un pequeño hotel de tan solo 8 habitaciones en color terracota, no podía ser de otro modo, en pleno Marraquech, colindando con Jardín Majorelle.
Un hotel creado por Bergendy Cooke y Amine Abouraoui, ambos arquitectos, creando un hotel desde cero, han sabido idear un espacio para la paz, el descanso, la desconexión y un retiro donde como ellos dicen “los mimos y el bienestar es lo más importante”.
Este hotel cuenta con su propio hammam, te puedes dar un masaje, un baño de vapor y también cuenta con una piscina climatizada. Teniendo una estética moderna, te hace sentirte en casa, donde se combina perfectamente el diseño y los materiales tradicionales en los muebles como las sillas de Egon…