1.-El suelo es importante:
En la mayoría de las ocasiones, las plantas que ubiquemos fuera de casa en el jardín, serán alojadas en el suelo directamente, es decir, no habrá una maceta que preparemos expresamente con un sustrato adecuado. Por tanto, en el exterior encontraremos un tipo de tierra que es necesario conocer, la cual se puede mejorar o cambiar para que las plantas escogidas prosperen mejor. Mucha gente deja de lado este aspecto y después se lamente porque sus ejemplares no se ven saludables. Básicamente tenemos cuatro tipos de suelo.
- Arenoso: tierra muy suelta en la que, al regar, el agua se filtra con mucha facilidad y no se queda retenida ni se forman compactación. Permite una buena circulación de agua y aire, pero al no retener se…