¿Existe o no?
No sé qué opinarás pero yo creo que sí, que sí existe el instinto maternal (página 38), o paternal, o lo que sea. Algo hay. Llámalo hormonas, llámalo oxitocina, llámalo como quieras. Pero la sensación de querer proteger a tu bebé de una manera totalmente enloquecida es real y no se parece ni de lejos a los sentimientos que te despertaban antes los bebés -si es que los tenías (los sentimientos, digo, no los bebés). Ser padre es eso pero multiplicado por un millón. Y me quedo corta. Pero no solo es un sentimiento de protección. Va mucho más allá. Por lo menos en mi caso, ser madre me ha cambiado en muchas otras facetas. Me he vuelto más sensible, no soy capaz de escuchar ciertas noticias…