El juego es la actividad principal de los niños cuando no están durmiendo o comiendo. Por ello, es importante que los padres fomenten, desde el nacimiento, su instinto natural de explorar, imaginar, crear y aprender a través del juego.
Los juguetes deberían estimular todos los aspectos del desarrollo de un niño, desde sus habilidades físicas, sociales, emocionales, lingüísticas y cognitivas, a su imaginación. Muchos han sido diseñados para desarrollar todas estas habilidades a la vez, mientras que otros se centran en una o varias. Por esto, es importante ofrecerles juguetes que se adapten a sus capacidades y a la etapa de desarrollo en la que se hallan, sin agobiar ni forzar al pequeño, siempre desde el acompañamiento.
Cuando menos no es más
¡Los niños necesitan ver, oír, tocar, explorar, expresarse,…
