abitualmente, un desmayo no suele tener consecuencias graves ni estar causado por enfermedades o patologías severas. Una persona puede tener un síncope debido a diversos aspectos que a menudo forman parte de nuestra vida diaria: movimientos repentinos, emociones intensas, momentos de tensión, períodos de ayuno, visiones impactantes, ambientes calurosos, escasa hidratación, ejercicio intenso, dolor, miedo… Sin embargo, en contadas ocasiones, existen desmayos por causas más graves como arritmias cardíacas, bajadas de tensión, problemas neurológicos u otras enfermedades. Sea como sea, se trata de una situación aparatosa que llega de manera repentina y que a menudo llena de dudas a quien la presencia.
SÍNTOMAS DE ALERTA
Existen algunas señales que pueden alertarnos de que una persona está a punto de desmayarse. Las más comunes son:
• Pérdida del tono muscular o…