En todo el mundo, millones de mujeres se sienten perturbadas por un síndrome, que carece de nombre. Una de las quejas más comunes es la de sentirse cansadas y flojas la mayor parte del tiempo. Para su sorpresa, ellas no tienen suficiente, energía para ocuparse de sus hijos, apoyar a sus parejas y, menos aún, tener iniciativas propias para el desarrollo personal. Aunque saben que una actividad física las ayudaría a sentirse mejor, rara vez tienen el tiempo y la motivación para anotarse en el gimnasio.
Muchas mujeres con este síndrome también tienen dificultades para dormir -conciliar el sueño y lograr un buen descanso- como así también para despertarse. El común denominador es que se sienten somnolientas durante el día. por falta de sueño o por modorra. Sentirse atentas y…
