Es poco frecuente que alguien acuda al médico por excesivas preocupaciones. Sin embargo, muchísimas personas sufren en silencio debido a ideas fijas, obsesiones, pensamientos reiterativos indeseados que irrumpen en cualquier momento y cualquier lugar y, a veces, pueden ser neutralizados con un enorme esfuerzo consciente y por poco tiempo, hasta que vuelven a invadir la cabeza.
Estos pensamientos son la causa principal del insomnio. Estas “rumiaciones” pueden proyectarse a objetos, lugares, personas, situaciones e influyen en nuestro rendimiento, seguridad, desempeño, vínculos, proyectos... en fin, en todos los aspectos de la vida.
PENSAMIENTOS QUE ENFERMAN
Además de producir dificultades para dormir, en algunos casos, estas preocupaciones suelen reflejarse en el cuerpo. Estar con el ceño fruncido, encorvado, absorto, embotado mentalmente, respirar agitadamente, manifestar inquietud y, fundamentalmente, ansiedad suelen ser los síntomas…
