Aunque se encuentra en el legendario estado de la estrella solitaria, solo 400 000 personas visitaban el Parque Nacional Big Bend antes de la pandemia, casi 10 veces menos que en Yellowstone, reporta Robert Draper, colaborador de National Geographic. Esta zona remota y árida del oeste de Texas alberga más especies de cactus que cualquier otro parque nacional, además de aves como correcaminos y turpiales de Scott amarillo brillante, y mamíferos como jabalíes americanos. No obstante, los encuentros con la vida silvestre parecen distintos en el desierto. "Te recuerdan que la vida es muy valiosa y que, al mismo tiempo, se encuentra donde menos lo esperas. En el desierto de Chihuahua, que comprende 3 243 kilómetros cuadrados del Big Bend, la vida es obstinada e incomprendida, pero también inolvidable", escribe…
