rodeados de una infinidad de actividades, momentos de presión, trabajo, prisas y noticias, la vida pasa demasiado rápido en la actualidad. Parece que los días tienen menos horas y cuando nos percatamos, ya inicia junio; nos damos cuenta que, sin notarlo, hemos dejado de disfrutar los pequeños detalles, esos que de manera mágica vuelven las horas de 60 minutos otra vez. Viajar vuelve todo esto más sencillo: disfrutar de una puesta de sol, las gotas de lluvia, una noche estrellada… simplemente, dejar de vivir en la inmediatez.
Un viajero experto vive la experiencia junto con el destino, en lugar de querer conocer todo en unas cuantas horas. Deshazte del reloj, deja de preocuparte por todo lo que las guías dicen que “tienes que conocer”; camina, respira, escucha, ve a la…
