Quién hace los mejores coches? ¿Los alemanes, los japoneses, los italianos? ¿O los suecos? Todos ellos. Pero en equipo. Desde los años 50, Volvo intenta que los trabajadores que desarrollan y construyen sus vehículos sean de diferentes países y nacionalidades, porque eso mejora el resultado. La diversidad despierta la creatividad, empuja la innovación y ayuda a construir coches más seguros e inteligentes diseñados por y para las personas.
Así lo afirma Björn Annwall, vicepresidente primero de Marketing, Ventas y Servicio de Volvo Cars: “Que nuestro equipo sea tan diverso supone una gran ventaja. Para crear algo nuevo, es esencial contar con diferentes soluciones y fomentar el pensamiento crítico. Tenemos empleados de casi cincuenta nacionalidades. Para nosotros, la diversidad es algo más que un concepto relacionado con la edad, el género,…