¿ES LA CAFEÍNA EL NUEVO ALCOHOL? Matt, un editor de contenido basado en Londres, tenía el hábito de tomar dos cafés negros en la mañana, seguidos de un Alka-Seltzer XS (con cafeína) disuelto en agua. Más tarde, cuando sentía el antojo, bebía Coca-Cola Zero, sólo un par de botellas, además de un preentreno con cafeína los días que iba al gimnasio, dos o tres veces por semana.
“Si lo pienso ahora, suena como una locura, pero me resultaba sencillo consumir 800 mg de cafeína por día”, dice. Era en parte rutina, en parte antojo y también tenía un elemento funcional.
Las consecuencias vinieron después. En un fin de semana en que estaba hospedad en un hotel para celebrar su cumpleaños, comenzó a sentirse ansioso “como que mi piel no me…
