El llamado “ungüento de las brujas”, usado para provocar un ESTADO DE ANALGESIA y sopor, tenía la siguiente receta: grasa humana, hachís, cáñamo, amapola, eléboro y girasol. Al margen de su potente carga energética, se trataba de un verdadero cóctel de narcóticos.
CONTRA LA TRISTEZA, lo que hoy llamaríamos depresión, se empleaba una mezcla compuesta por hierba de mora, perejil, acónito, agua, hojas de chopo, hollín, cincoenrama, sangre de murciélago y aceite. Entre los componentes destaca el acónito, que es venenoso, y la hierba mora (Solannum nigrum), también llamada tomatillo del diablo, poseedora de cierta psicoactividad.
Para inducir SUEÑOS PSÍQUICOS y ACELERAR CURACIONES se empleaba una potentísima mezcla de extracto de belladona (2 g), ajo (5 g), extracto de beleño (5 g), hachís (6 g), harina moteada de cereal (10…
