Con solo una ligera presión y unas gotas de agua, sucede la transformación: entre las manos emerge una espuma rica y generosa, de textura envolvente, que recuerda a una nube densa y suave. Al deslizarse sobre el rostro, limpia sin esfuerzo, mientras elimina las impurezas acumuladas durante el día. Filtros UV, restos de maquillaje, partículas contaminantes… todo desaparece en un instante, dejando una sensación de pureza inmediata. Formulada con ceramidas de camelia, La Mousse, de Chanel, combina eficacia con una sensorialidad exquisita. Su textura se transforma en cuestión de segundos, ofreciendo una limpieza profunda que respeta la barrera cutánea y preserva el equilibrio del microbioma. Al finalizar, la piel se revela limpia, luminosa y confortable, como si respirara de nuevo. Los resultados son medibles: tras 24 horas, la hidratación se…
