Marie Claire es una ventana abierta al mundo, al placer, al estilo, a las emociones y los descubrimientos. Es mucho más que una revista femenina de moda; es una revista para mujeres con personalidadque disfrutan del periodismo de calidad.
Cada San Valentín se repite la misma historia: quienes lo celebran con entusiasmo y quienes piensan que no es más que otra campaña de marketing para empujarnos a consumir en unas fechas donde las ventas decaen. En mi caso, todos los años me hago la misma pregunta unos días antes: "¿Nosotros nos regalábamos o no?". Ha habido veces en las que yo he regalado y él no; otras —la mayoría—en las que ha sido al revés. Recuerdo una en concreto en la que recibí en mi oficina unas flores cuidadosamente dispuestas en una pava roja que todavía conservo. ¿Que si me gusta San Valentín? Me gusta que se acuerden de mí. Que la gente a la que quiero tenga detalles conmigo, pequeños gestos que, sin embargo, permanecen en la memoria…
ME HE PUESTO A REFLEXIONAR en vuestro artículo sobre la homogeneización de la belleza, me pregunto sobre los rostros de los 90 en las revistas de moda que tanto nos gusta leer y, sinceramente, todo parece haber cambiado demasiado. Vivimos en un mundo donde la imagen se ha convertido en un lenguaje universal. Las redes sociales no solo nos conectan, sino que también nos moldean, literalmente, a través de los filtros y herramientas de edición. El artículo sobre la homogeneización de la belleza en la era del filtro pone sobre la mesa un fenómeno que ya no es futuro ni periférico: es cotidiano. Lo más inquietante no es solo la difusión de estándares de belleza irreales, sino la internalización silenciosa de esos ideales. Cada rostro suavizado, cada imperfección borrada, nos…
A LA LUZ DE LAS VELAS El jardín de Relais & Châtaeux Hotel Orfila (calle Orfila 6, Madrid) se transforma cada jueves noche en un refugio delicado e íntimo donde el tiempo baja el ritmo de forma natural. Velas, calma y una propuesta gastronómica firmada por Mario Sandoval para saborear sin prisas. Una mesa pensada para disfrutar el momento, reconectar con el placer de estar y celebrar lo auténtico con sello personal. ENTRE VOLCANES Ariana 2024, de El Grifo, es la prueba de que tradición y modernidad pueden hablar el mismo idioma. Listán negro y syrah se encuentran en un tinto atlántico, fresco y preciso, nacido de viñedos volcánicos y criado con mirada contemporánea. CALMA SENSORIAL Las velas y mikados de Voucler convierten el hogar en un refugio pensado al…
El negro, cuando se utiliza sin fisuras, deja de ser una elección estética para convertirse en una forma de pensamiento. No hay aquí voluntad de embellecer ni de suavizar la figura: hay una decisión clara de ordenar el cuerpo a través de la ropa. Pantalón negro de traje, chaqueta corta de piel —o efecto piel—, manos en los bolsillos. Todo negro. Todo contenido. Todo deliberado. El pantalón de traje actúa como columna vertebral del conjunto. Su estructura define una verticalidad firme que no necesita subrayarse. No hay pinzas exageradas ni caídas teatrales: la precisión está en la discreción. Es una prenda que no busca protagonismo, pero que sostiene toda la silueta desde la base. El negro aquí no adelgaza ni estiliza por convención; disciplina. La chaqueta corta introduce un punto…
La proa del Sylvia Earle corta el agua mientras nos aproximamos a Sisimiut. El buque, bautizado en honor de la oceanógrafa Sylvia Earle, primera mujer jefa científica de la NOAA, pertenece a la flota de Aurora Expeditions. Desde cubierta, el chapoteo rítmico del agua contra el casco nos mece, mientras el viento del norte silba entre las estructuras. El termómetro marca 2 grados. Con 5000 habitantes, Sisimiut es la segunda ciudad más grande de Groenlandia. Sus casas de colores brillantes responden al pragmatismo colonial del siglo XVIII, explica sin rodeos Julia Lings, nuestra guía. En ese entonces, en el oeste de Groenlandia no existían nombres ni números de calles, así que Escandinavia solucionó esta situación enviando kits de casas prefabricadas, con un código cromático para poder reconocer, desde el mar,…
La trayectoria de Ana Asensio (Madrid, 1978) no responde a un plan prefijado ni a una carrera diseñada desde fuera, sino a una sucesión de decisiones íntimas y valientes. Instalándose muy joven en Nueva York, fue allí donde entendió que la única manera de sostener una mirada propia era tomar el control creativo de sus proyectos: producir, escribir y protagonizar sus propias obras de teatro, asumir el riesgo y aceptar la precariedad como parte del aprendizaje. Ese impulso cristalizó en el salto al cine con Most Beautiful Island (2017), una película independiente que no solo dirigió y protagonizó, sino que también produjo, convirtiéndose en un ejercicio de supervivencia creativa dentro de la industria estadounidense. El film, áspero y físico, conectó con un malestar contemporáneo que trascendió fronteras y confirmó que…