Carta ganadora Escrí benos a…
Empecé a comprar Marie Claire a los 17 años, con mi primer sueldo de profesora particular. A finales de los 80, cuando ni se intuía la llegada de internet, Marie Claire, junto a otras revistas, era mi ventana al mundo. A través de ella, pude conocer lo que sucedía más allá del perímetro nacional y estar al día en todo lo que me interesaba: exposiciones, literatura, música, conciertos, gastronomía hoteles, viajes, moda, fotografía, arquitectura; todo lo último… Pero, además, Marie Claire me ha ayudado a enfrentarme a mi primera entrevista de trabajo, a aceptarme físicamente, a utilizar mis primeros juguetes sexuales, a superar baches con mi pareja, a tener autoestima, a cuidarme, a tomar importantes decisiones, a conocer los problemas de las mujeres en el mundo…
