En julio del 2000, cuando el mes languidecía, en una casa del sudoeste de Ibiza, frente a Colate, Javier Hidalgo, Giorgio Aresu y Paulina Rubio se sirvió una degustación de cocina italo-francesa. Celebraban el cumpleaños de Gérald Marie. La vida del entonces presidente europeo de Elite Models, escribió aquel año un diario local, era tranquila, discreta. Pasaba desapercibido. Sus escándalos estallan ahora. Carré Otis, sin embargo, se había adelantado al impulso del MeToo. En 2011, la modelo lo había publicado en sus memorias: Gérald Marie la había violado en varias ocasiones. Lo tenía fácil. La modelo californiana vivía en su casa. Acababa de llegar de Estados Unidos y, con 17 años, aún necesitaba asentarse. Cuando Linda Evangelista, entonces esposa de Marie, salía de viaje, el ejecutivo, contaba Otis, se lanzaba…