Una mujer polifacética, así es Natalia López. O como diría su marido, "una mujer del Renacimiento". Ha trabajado como bailarina y modelo profesional, y aunque en la actualidad sigue dedicándose al modelaje, es también copropietaria de Vajillas de Ultramar, una empresa que fundó hace seis años junto a dos socios. En este proyecto se une diseño, tradición y modernidad para crear piezas de loza con un acabado deliberadamente imperfecto.
"Empezamos haciendo porcelana pintada, pero no era algo con lo que nos sintiéramos de verdad identificados. Entonces, haciendo pruebas, sacamos el plato ultramar, que es nuestra base, un plato muy fino y con un punto de esa artesanía contemporánea que es chic, artesanía de lujo. Son platos muy ligeros y con un tacto superespecial", confiesa Natalia.
Ella misma y Mariajo, las…
