Terminar el año es, para muchos de nosotros, enfrentarnos a nuestra particular check-list de los propósitos, buenas intenciones, obligaciones, expectativas, sueños, aspiraciones, haberes y deberes que habíamos previsto cumplir doce meses antes. Siendo realistas, en la mayoría de los casos (y muy concretamente en mi lista), las equis ganan por goleada. Quizá porque los objetivos eran demasiado ambiciosos, quizá por una desmemoria conscientemente alimentada, quizá por falta de foco… Para curiosas empedernidas –como es mi caso–cantaré algunos de mis fracasos : mantenerme en mi peso (físicamente imposible. Y no será porque el equipo de belleza de Marie Claire no cubra escrupulosamente la buena praxis de la nutrición, nos tenga al tanto de las dietas más saludables y comparta trucos, tratamientos y aparatología puntera. Detesto a las personas que no cambian…
