Eso qué es? ¿La descripción de tu perfil de Tinder?", me pregunta Jacobo, el redactor jefe, entre carcajadas. "A ver, Violet, eres periodista de moda. Volar en un jet privado, asistir a los desfiles en París, dormir en los mejores hoteles… ¡Un poco de glamour! Hay cosas al alcance de muy pocos a las que, por tu trabajo, tienes acceso y son increíbles. Haz el favor de incluirlas en tu lista", me ordena María, la directora. "A mí me encanta la jardinería", confieso días más tarde. "¡Eso es mentira!", grita Marc, el editor de moda, desde la otra punta de la redacción muerto de risa.
Con el objetivo de narrar en primera persona qué es el ikigai, empecé por esbozar –con la citada intromisión de mis superiores– un inventario de…