Este año, decir ¡feliz Navidad!, ¡felices fiestas! podría parecer, más que una frase hecha, una broma pesada, una ironía o una osadía.
Sin olvidar, por supuesto, las medidas anti-COVID que hay que cumplir a rajatabla, también podemos dar un paso adelante en nuestras intenciones y deseos.
Doy por hecho que TODOS TODOS usamos la mascarilla y guardamos la distancia social idónea para el NO contagio… Doy por hecho que todos sabemos que estas fiestas no van a ser normales, que no se van a parecer a lo que habitualmente hacíamos y que no vamos a disfrutarlas como antes, pero aquí mi pregunta: ¿y por qué no hacemos lo imposible para que sean de verdad “casi” felices?
Creo que estamos obligados a esforzarnos en conseguir que esta Navidad sea original, familiar,…
