No siempre es verdad que el frío es frío y que el calor es calor... A veces, como hoy, el frío puede ser cálido y apetecible.
Superadas las fiestas navideñas, volvemos a la realidad. El minimalismo conquista con ganas, de nuevo, nuestras vidas, y tras la pomposidad y el maximalismo, optamos por lo sencillo como compañero de vida.
Fuera dorados, bronces y sedas... Fuera maquillajes llamativos y labios en rojo intenso... Adiós a las horquillas y pasadores del pelo con strass y perlas.
Ahora nos envolvemos en cálidos jerséis, suaves y neutros; nuestra melena recogida en una sencilla, pero muy chic “cola de caballo”; la cara decorada por un ligero colorete rosaceo y un brillo transparente para terminar nuestro maquillaje.
Enero no es un mes fácil... La famosa ‘cuesta’ existe,…
