Aunque todavía las temperaturas nos sigan volviendo locas... y, tanto un día nos pongamos abrigos con forro polar, como, al siguiente, chaleco con ligerito jersey, la verdad es que nosotras ya respiramos nuevos vientos y en nuestro interior sentimos la primavera. No importa que haga frío (aunque este año haya sido muy escaso), nosotras ya empezamos a llevar bailarinas sin medias y deportivas con pantalones pitillo y camisas livianas. Es como ¡nuestro primer saludo al sol!
AQUÍ ESTÁ, YA HA LLEGADO. La primavera la sentimos en nuestros corazones y las temperaturas, algo frías todavía, no nos quitarán la ilusión. Como por arte de magia, empezamos a recargar pilas, proyectos apetecibles comienzan a almacenarse en nuestros cerebros; es el inicio de una etapa ilusionante en la que los días son más…
